Hay algo muy seductor en la oscuridad.
Ese misterio, esa soledad que hace que el encuentro sea más profundo.
No fue una conexión física. nunca fue eso.
Fue un encuentro de almas. almas raídas por las experiencias de la vida, almas que buscaban un igual para compartir las noches de insomnio...
Cuántas charlas a la distancia, cuántos secretos murmurados mientras las agujas del reloj nos acercaban a esa hora en que realidad y ficción pierden los bordes que las delimitan.
Hay algo muy seductor en la oscuridad. No de pieles, aunque paradójicamente, tus fotos de pequeño muestran a un niño de tez oscura y sonrisa deslumbrante.
Qué pasó con ese chico que sonreía? Qué pasó que te convertiste en un ser depresivo y, muchas veces, deprimente?
Cuántas veces pensé que hubiese sido hermoso conocerte antes, antes de, antes de... antes de qué? De que el mundo nos destruyera con su vertiginoso ritmo? Que la crueldad de los pares (que nunca fueron semejantes a nosotros en cuanto a capacidad ni alma expuesta ) minara nuestra autoestima? Que los NO de la gente nos convenciera que NO valíamos lo suficiente?? Lo suficiente para qué? Lo suficiente para quien?
Hay algo muy seductor en la oscuridad. Hay algo muy seductor en esa oscuridad de tus pensamientos, que me hicieron desear compartir el abismo de la vida con vos.
Hay algo muy seductor en tu oscuridad.
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